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martes, 30 de agosto de 2016

Bitácora de una practicante. Parte I: Educación sexual.






Todos nos hemos cruzado con practicantes adentro de una escuela. Tengo algunos recuerdos de mis épocas de primaria con gente apareciendo de la nada con un cuadernito, mirando raro todo lo que para mí era un habitual escenario de bodrio interminable y asombrándose de vaya a saber qué cuernos. Aparentemente... ¡hay gente a la que le interesaba eso!


Ahora soy una de esos híbridos invasores, cruza singular de profesor, estudiante y ratita extraña que aparece súbitamente en un rincón de la clase a incomodar educadores y hostigar educandos con miradas de soslayo, acobachándose en un rincón y tomando nota.  

Hoy me tocó ir a observar como todos los lunes desde hace más o menos un mes. Hoy la profesora nos envió a hacer "control" de grupos mientras se tomaba lección individual, tarea que consistió esencialmente en interrumpir pequeñas bandadas de adolescentes en esas charlas y distracciones que surgen naturalmente cuando el responsable del curso mira para otro lado por más de 5 minutos y se vuelven conscientes de que por una media horita, cuarenta minutos tope, son libres de todo escrutinio. Mi arma es una fotocopia de libro en la cual se muestran los temas a dar, los incomodísimos fecundación, embarazo y parto... y hay que sacar pecho y salir a molestar gente. Me levanté, tomé coraje y salí a presentarme e intentar hablar, sintiéndome una mezcla de telemárketer a la que saben que van a colgarle el teléfono y de predicadora desesperada que busca iniciar conversación para comunicar las grandes verdades y salvaciones que ofrece conocer un poco más acerca de la Biología. "¿les puedo dar una mano en algo?" pregunté, estúpidamente, y obviamente me dijeron que no, mirándome con cara de "vos quién carajo sos".

Me acobardé, volví a mi banquito derrotada, y me puse a releer la fotocopia para ver en qué podía meter un bocadillo. Seh, no podía ayudarles en nada claramente, porque el texto era una recopilación de terminología específica y detalles cuidadosamente cuantificados, lejanísimos del sentido común y la percepción de realidad de esas situaciones... interesante de revisar, sí, pero complicado. 

Vuelvo a mi ronda, insistiendo otra vez en el grupo y les pregunto si les puedo ayudar con la lección que preparan y un par de oportunistas se prenden y me consultan para raspar datos y poder zafar mejor del oral que los esperaba. Y ahí se puso entretenido y se ponen a contarme qué leyeron, revoleándome dudas. 

Una pibe me dice eruditamente que va a dar como tema profiláctico, contándome que están hechos de látex y modos de colocarlo, creo que intentando incomodarme intencionalmente usando disfemismos. Aprovecho para hablar sobre profilácticos de nitrilo y poliuretano para los alérgicos (bocadillo que aprovechó para tirar en lección) y recupero cierta atención explicando que la palabra "verga" significa rama o palo y técnicamente es válida para hablar de anatomía, aunque por su interpretación peyorativa se prefiere llamarle pene -lo cual tampoco es demasiado académico si nos ponemos a pensarlo, porque significa "cola" en latín- y quizá si quisiéramos ser correctos tendríamos que decir falo, cosa que no alude tanto a apariencias sino a su capacidad de hincharse y permanecer erecto debido a la irrigación sanguínea. Verga es el palo que sostiene las velas de barcos, verja es la reja hecha con varios palos (varias vergas) afirmados entre sí. Nota mental, después de decir verga un par de veces la palabra pierde el aire de tabú y paran de reírse.




Sigo la charla presentando mi caballito de guerra predilecto: hay nombres científicos que fueron dados por gente muy poco original que vió órganos sexuales en la forma de las plantas. Los invito a imaginar las formas de los hongos de especie phallus, la flor del amorphophallus titanum, la enredadera llamada clitoria, y a considerar que es buen recurso que si desconocen una palabra busquen su origen para recordarla. Como reflexión, agradezco haberles dado información e incomodidad suficiente como para que no lleguen a preguntarme qué significa pija, porque no tengo idea... su reflejo  fue preguntarme cómo es que sé todo lo que les dije, y bueno, pues simplemente me gusta la botánica. Me retiro amablemente después de ese comentario, incómoda y sudando nervios, y no puedo evitar reírme al pensar que logré interesarlos -aunque sea momentáneamente- en la taxonomía. Ingenuos. 




El segundo grupo se limita a preguntarme sobre mí. ¿Cómo me llamo? ¿qué hago ahí? ¿porqué me gusta la biología? ¿qué campo de biología me llama la atención? Zafo diciéndoles que para mí la biología es una forma más amplia de conocer el mundo y el propio cuerpo, y que conocer nos da la posibilidad de saber más acerca de los alimentos que consumimos, las medicinas que usamos, las formas en que extraemos recursos (...)  y me cortan preguntándome qué equipo de fútbol me simpatiza, despachándome para seguir jugando a las cartas bajo la mesa. En su defensa, el líder grupal está en ese sector y el pibe es un crack, de esos que absorben contenidos con solo oír hablar al profesor y que siendo consciente de su capacidad, carisma y verborragia se sacrifica heroicamente cada clase interviniendo de manera activa para liberar a la clase del yugo de su educador, aunque no es tan altruista como para negarse a tener su propia corte, por supuesto. Estando al tanto de mi intromisión y reconociendo mi nula autoridad me limito a recomendarles que bajen la voz para evitarse y evitarme llamadas de atención y me llamen si necesitaran una mano. La negociación les parece justa y deciden cooperar. Sigo mi viaje.

Aterrizo en el tercer grupo. El primero fue homogéneo, provocador y defensivo; el segundo simbiótico en su diversidad y orientado a la negociación. Avanzo viendo auriculares, un celular y cabezas gachas. Avanza mi compañera preguntando qué leyeron, la contestación es "todo" y es claro que no van a querer hablarme. Por rutina, pregunto si hay alguna palabra que sea extraña o cosa que pueda aclarar y recibo de sopetón... "Acá dice que una blástula tiene 100 células, ¿eso como lo saben?" y empiezo a amarlos cuando me doy cuenta que caí en el grupito escéptico y que no se van a tragar nada de lo que diga sin fundamento. Les contesto que ningún cuerpo es idéntico, que estudiamos por aproximación y que en promedio al llegar al ciento y algo de células se empieza a juntar líquido en medio y forman una bolsita que se llama blástula... y me revolean los ojos con los nombres.

Les pido que me lo digan con sus palabras y veo que uno me dibuja circulitos, otro gesticula. Veo la brecha para apelar a herramientas visuales: una mórula parece una mora, una blástula es una bolsita... y una gástrula es hueco, una invaginación...un principio de culo. Sí, todos en alguna etapa primitiva de nuestra vida fuimos únicamente un proto-culo. No, no dije culo, pero ellos entendieron que quise decir culo. Culo.



De ahí fuimos a las distintas etapas de desarrollo, hablamos sobre por qué las embarazadas hablan en semanas y necesitamos una calculadora para traducir a meses, miramos un diagrama horrible del corte vertical del cuerpo de una embarazada y de qué cambios les parecía que sucedían ahí. Un impulso púber los llevó a preguntar primero por las mamas y les expliqué que no es lo mismo un pecho femenino con glándulas inactivas y compuesto mayormente de grasa, que uno que se encuentra produciendo y acumulando leche, así que aumentan más o menos al triple... caras de baba prosiguen al comentario. Notan la presión sobre la vejiga, los cambios de la espalda y los músculos y uno se compadece de sus primas. Me preguntan sobre panzas azules, línea nigra, vómitos y ñañas olfativas, de dónde vienen los gemelos, alcoholismo en embarazo (y no me animo a contarles sobre la totalidad de signos comunes en el síndrome de alcoholismo fetal por miedo a que empiecen a inspeccionar surcos nasolabiales). Termino la clase ahí, no sin cierto orgullo de que después de que yo terminara empezaran a preguntar exactamente lo mismo a la docente que se acercó a escrutar la causa de la charla que se armó y recibir una miradita de aprobación por parte del más esquivo. 

Mi bajón del día, es que me asignaron tema. A pesar de que con anatomía me siento comodísima, siento que hubiera estado bueno tener la delicadeza y el tacto de no asignarle a una estudiante de profesorado que claramente busca guía y apoyo para formarse, justamente, el tema de alimentación y específicamente obesidad... estando gorda. Decido ser positiva, tomarlo como un reto y como una oportunidad para charlar sobre alimentos vs nutrientes a detalle explotando el contexto social y alimentación, hablar sobre los riesgos cardíacos, hormonales, musculo-esqueléticos y reproductivos que puede causar... reservándome para el final una buena disertación sobre el hipotiroidismo (en mi caso, congénito) y aprovechar el tema embarazo dado previamente para insistir en el test de talón, porque no soy gorda: es glandular (meeeeeentira, soy consciente de la naturaleza acaparadora de mi cuerpo, de mis contradicciones y de sus peligros... pero me rehúso a privarme del placer de comer). Así que será una oportunidad, y me da la chance de hablar de algo que conozco -literalmente- en carne propia y sacarle el jugo. 

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Y ese fue el cierre de mi primer fogueo con este curso. Sigo amando el momento en que decidí dedicarme a esto. Si a tiempo alguien lee esto, agradecería infinitamente sugerencias, críticas, opiniones o lo que venga, todavía tengo para un mes en estos lares.

Continuará.

lunes, 17 de febrero de 2014

Garca yo, garca él, garcas nosotros.

El desafío de los educadores de pensarnos como aprendices de nuestra propia práctica, en lugar de dispensadores de saber.

Hace más de un año, me propuse escribir sobre un tema de Biología cada lunes para anticiparme a la tarea de tener que enseñar dentro de un aula. Fue un intento de buscar la forma de introducir los conocimientos sobre Biología de una manera un poco más amena que la horrorosa tortura de "profesor introduce el tema, luego lean de tal página a tal página, luego hagan el cuestionario". 

Todo se diluyó al poco tiempo de haber empezado. Eché la culpa a la falta de tiempo, cuando en realidad analizando la situación, el tiempo fue meramente una excusa. Fue desgano, desgano puro y tajante, causado justamente por estar encontrándome constantemente con métodos y actitudes profesoriles/estudiantiles que, de a momentos, minaron la voluntad de convertirme en docente. Debo admitir que en algunos momentos llegué a justificar esos métodos y actitudes y al darme cuenta, se me sacudieron una parte de las ganas de seguir en esto:


1) "Somos adultos y en tanto nos corresponde ser responsables de nuestro propio aprendizaje"

2) "Si algo no sale, es cuestión de sentarse y trabajar para poder conseguir la meta"

3) "Hay gente que simplemente no quiere aprender". 


Pues bien, es así como uno se convierte en un docente garca. 



1) Sí, es cierto que somos adultos y debemos ser responsables de nuestro propio aprendizaje. Lo gracioso es que escuché decir esto a docentes que ante un pifie, un concepto incorrecto en sus alumnos o una pregunta en medio de clase optan por esquivar, callar, o hasta prepotear estudiantes con comentarios que van desde la ridiculización hasta la ofensa directa hacia el consultante. Otros tantos se quejan de la falta de atención hacia lo dado en la clase, a pesar de tener la tendencia de divagar con comentarios random en un alto porcentaje de la clase. Y están quienes, horrorosamente, aplican libro y guías de trabajo como método único para introducir y desarrollar temas para luego criticar la falta de enfoque crítico y la tendencia a copiar/memorizar citas textuales de los textos.

¿Por qué garca? Principalmente no podés pretender que un alumno tome "el aprendizaje en sus manos" si penalizás el error e increpás a la gente cuando te hacen preguntas. Ese es tu trabajo quieras o no, y si no estás dispuesto a hacerlo, si no querés hacerlo, o si te cansa hacerlo, cambiá de laburo  o jubilate (si tenés una pizca de dignidad) o armate de paciencia y enfrentá la que se viene. Caso contrario,  estás estafando a tus alumnos, y cagándole el trabajo al profesor que los tenga en su clase el próximo nivel. 

Por otra parte, estamos en una era en la cual la información fluye en abundancia a través de Internet. Si vas a dosificar contenidos sin darle pelota a la respuesta del receptor, si vas a entremezclar los temas con comentarios banales, o si simplemente entendés que aprender consiste en conocer el texto del especialista Fulanito de Tal entre el párrafo 5 y 7 del tomo 2, entonces no hay diferencia entre vos y una computadora con acceso a internet o con software didáctico. De hecho, recurriendo a estos últimos, el educando se ahorrará prepoteos y humillaciones, estando mejor predispuesto para abordar el estudio.

Si una máquina puede hacer eso, ¿Para qué cuernos quiero ser docente?

Una máquina no puede detectar la causa por la cual un alumno no está aprendiendo. Puede detectar errores en los datos procesados, pero no puede decirle claramente a Menganito,  que haga los ejercicios paso por paso, detalladamente para no equivocarse en Matemática porque tiene errores de arrastre. Internet puede enumerar métodos de estudio, pero no puede  sugerir a tiempo que Fulanita dibuje para estudiar anatomía debido a que la ha visto garabatear clases enteras (aunque Fulanita no lo sepa) y podría servirle de apoyo. Internet no puede decir "me equivoqué" y explicar por qué de manera constructiva, y raro es encontrar una página dentro de las primeras en los motores de búsqueda que incentiven una postura crítica, o hagan hincapié en contenidos procedimentales/actitudinales que son fundamentales a la hora de evaluar un alumno. 


2) Sí, la práctica es un pilar fundamental para el aprendizaje, y muchas veces la obtención de buenos resultados depende de la cantidad de horas-culo que hayas gastado hasta conseguir ese click que hay entre no entender algo, y entenderlo bien. Y también es cierto que la realización de dicha tarea depende en buena parte de la voluntad del estudiante. 

Garca de todas formas. Una vez obtenido el resultado, si ese conocimiento no tiene ese "algo" que lo valide como útil o al menos interesante, quedará cajoneado en el olvido. Y es aquí donde está el gran error: pretender explicar el conocimiento científico como algo separado de la cotidianeidad de quien aprende, como si fuera esa cosa grande, magnánima e inalcanzable que sólamente practican (y comprenden) un par de loquitos nerdoides encerrados en un laboratorio lejano. 

Hay que sacarnos el acartonamiento de encima y permitirnos admitir que puede enseñarse Química desde una cocina o usando limpiadores hogareños; que la Matemática puede ser un juego de incógnitas a resolver siguiendo las reglas del juego para cada problema que se presente; que el patio de una casa o el mismo cuerpo humano rebosan de oportunidades para la Biología;  y que no hay nada más poético que enseñar Física mirando el color del cielo, revoleando y dejando caer cosas, o inclusive, viendo un partido de pool o de fútbol. 

Al hacer esto no estamos diluyendo la ciencia o pelotudizándola, sino todo lo contrario: estamos enriqueciendo la experiencia cotidiana y haciendo que ese conocimiento impartido perdure en el día a día. El dejar pasar dicha oportunidad es casi criminal. Más aún es achacarle la culpa a un estudiante porque no encuentra la forma de comprender la teoría cuando no ha tenido la oportunidad de verle el punto de contacto con la realidad. 



3) "Hay gente que simplemente no quiere aprender" es una frase armada a conveniencia.
Garca, garca, garca. 
  • Hay gente con atención volátil, y ahí es donde entra la necesidad de paciencia y vocación para soportar la pequeña puñalada en el ego que es que alguien no te quiera dar pelota cuando debería estar dándote pelota y para admitir que tenés que laburar en tu carisma, o tesón, para insistir en la tarea de redirigir esa atención hacia el tema a enseñar. Y si no depende de tu performance, pues estás en obligación de informar la situación a quien corresponda para ver si se puede hacer algo al respecto. 
  • Hay gente con falta de interés, y ahí entra la capacidad de persuasión para convencerlos de darle una oportunidad a eso que estamos enseñando, así como la capacidad de argumentar si nos encontramos con alumnos "rebeldes".
  • Hay gente que no encuentra una manera de estudiar a su medida que le sirva para aprender, y mucha veces sucede debido a la forma en que damos una clase. Sería estúpido decir que en una clase de mínimo, 30 personas, todos tienen la misma historia, contexto sociocultural, forma de acercarse al conocimiento, voluntad, formas de interpretación, experiencias positivas y negativas frente al estudio, métodos de estudio, y mil porquerías más. Por transición, es estúpido pretender que todos aprendan al mismo tiempo, de la misma forma, con la misma guía y las mismas instrucciones. 


Así también es estúpido pretender que una única persona esté al tanto de la situación personal de cada individuo dentro de todos los grupos que incluyen una enorme cantidad de personas que un profesor ve por unas pocas horas, unos pocos días a la semana. Simplemente digo que aquél que peque de inflexible y simplista como para decir "hay gente que no quiere aprender" debería ejercitarse en la autocrítica.
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Con todo este pataleo que acabo de largar, no quiero que se entienda que estoy disparándole a los docentes con metralleta. Ni tampoco quiero que se interprete que estoy a favor del "pobrecito, aprobalo", porque eso también es de garca. 

Ser docente es un trabajo de locos, se lo digo frecuentemente a aquél que me venga con el discursillo de "no quieren trabajar" cuando se hace paro en reclamo de mejores condiciones de trabajo o de un salario digno, o peor que peor, cuando algún idiota dice que se trabajan 4 horas al día y hay tres meses de vacaciones cuando hay pobres diablos que laburan meses sin recibir un sueldo, en condiciones pésimas, con una buena parte del sueldo en negro y esas cuatro horas enfrente de un curso tienen una sumatoria de varias horas ad-honorem que se dedican a preparar planificaciones, clases, evaluaciones, correr de escuela a escuela si sos profesor, entre otras tareas que te toca hacer en tu laburo. 

Como docente, vas a tener que lidiar con directivos de todo tipo y con ambientes humanos complejísimos; con las mañas de cada uno de tus compañeros de laburo que podrán ayudarte o cagarte la vida; con un montón de pibitos que vienen con la cabeza revuelta a complicarte el día o a sacarte una sonrisa; con contenidos que no tenés la más perra idea de cómo presentar de manera tal que puedan asimilarse; con el cagazo de hacer algo mal o equivocarte, y que te eso te cueste tu autoridad frente a un curso; con padres desbocados que vendrán a quejarse por las notas (como si las notas dijeran, realmente, algo sobre sus hijos); con un montón de laburo extra por fuera de la escuela que preferirías revolear al cuerno para estar un rato con tus seres queridos, o haciendo cualquier estupidez que te quite las ganas de patear el tablero; con sensaciones encontradas en el trayecto de tu carrera como docente, enfrentado con tu pasado de estudiante; con la sensación de poder hacer algo, o el horror de no poder hacer nada. Pero eso no quita que, a pesar de que la estés peleando y de que no te dés cuenta, llegues a estar dentro del grupo de los que aplican estas excusas garcas. 

Y quienes estamos en en el trayecto de educarnos para educar, frente a cosas así, corremos el riesgo de repetir las mismas porquerías o de justificarlas teniendo en cuenta la forma en la cual se nos enseña, como comenté en los inicios de este posteo. Así también corremos el riesgo de desganarnos, amargarnos, y joder profundamente a otros en el proceso cuando nos toque ejercer. 

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Ahora, recapitulando: pienso seguir manteniendo el blog, al ritmo que me dé. Necesitaba decir toooodo lo que escribí arriba porque es una de las causas por las cuales colgué prácticamente todo (otra, una muy de peso, es la fiaca, me hago cargo) y necesitaba liberarlo al mundo. 


Buen lunes.

lunes, 18 de febrero de 2013

Anatomía, la reivindicación de Aquaman


Este posteo tiene por primer objeto, entender un poco de anatomía y biología humana por fuera de la enseñanza "a libro", que me aburre por demás. 
Su segundo objetivo es reivindicar a Aquaman, superhéroe cajoneado por el cual me he puesto a discutir unas cuantas veces. Acuamán no es un superhéroe boludo y sus superpoderes no son moco 'e pavo. Sí, sueno como una idiota, pero permítaseme fundamentar. 

Aquamán fue presentado en More Fun Comics #73 de DC Comics, en 1941. No voy a centrarme demasiado en su historia porque no viene al caso, pero en distintas adaptaciones del personaje se lo nombra como el hijo de un explorador que conocía los secretos de la antigua Atlantis; en otra fue el hijo de un cuidador de faro casado con una prófuga de Atlantis, y finalmente, en 1990, se lo nombra como el hijo de una reina de Atlantis y un semidiós. 

Sus habilidades son poder respirar bajo el agua, nadar a través del océano a 100 millas por hora, y usar la telepatía para comunicarse y controlar todo tipo de organismos marinos. Además de esos que ya conocemos, vamos a enumerar otros superpoderes, implícitos pero frecuentemente pasados por alto, que lo convierten en un genuino superhombre. 


Superpoder 1: Soportar un frío infernal
 y constante

¿Cómo se siente nadar en medio del océano? Para empezar, frío.  En la superficie, el promedio de temperatura es de 17ºC, llegando a estar entre 0 y 3 grados en las zonas más profundas. De más está decir que la temperatura superficial varía con la latitud (más hacia los polos es más frío, más hacia la línea del Ecuador es más cálido).

Imaginémonos al Aquaman de las historietas. Un adonis enfundado en mallas, con un buen tejido muscular encima de los huesos, y aparte de eso, nada. Para que nos demos una idea: las personas que realizan actividades de inmersión necesitan usar trajes aislantes.

 El traje habitual está armado en neopreno, que en esencia protege contra cortes y rasgaduras en la piel (recordemos que la piel húmeda tiende a reblandecerse) y luego, el espesor del mismo dependerá de su capacidad de protección contra el frío. Cuanto más frío haga mayor grosor, aunque a su vez, cuanto más grosor, mayor impedimento en la movilidad. El grosor del traje va de los 2 a 5 mm para las personas que realizan actividades en superficie (windsurf y surfing, por ejemplo), de 5 a 7 mm para buceo en aguas frías (y con doble espesor en la zona del torso).



Para aquellos casos en que se realice buceo en aguas frías, estos trajes además suelen tener aislamiento de titanio que reduce la pérdida de calor en un 20% y agregarse accesorios para que las manos y pies se mantengan aislados. Aún con un buen equipamento, si se bucea por demasiado tiempo o a una profundidad excesiva, se corre el riesgo de hipotermia severa. 

A los 35 grados de temperatura corporal, se empieza a temblar (esfuerzo del cuerpo para generar calor a través del movimiento), se pierde la coordinación fina y se entumecen las extremidades, esencialmente porque el cuerpo contrae los vasos sanguíneos de esas zonas para evitar la pérdida de calor a través de ellas. Aparece la piel de gallina, intento de capturar una capa de aire alrededor del cuerpo para aislarlo del medio frío. Cerca de los 32 grados, comienza la confusión, las extremidades, labios y orejas empiezan a azular y los órganos empiezan a funcionar a media marcha. Desde los 32 hacia abajo, la piel ya está azulada,  es poco probable que se pueda coordinar el más mínimo movimiento y comienzan las dificultades para hablar y pensar, y el comportamiento se vuelve errático. Llegando a los 30º, el comportamiento se torna incoherente y los órganos internos comienzan a fallar hasta el coma y muerte.

Sin embargo, a Aquaman lo vemos como en la imagen de arriba: el tipo va tranquilo y feliz de la vida, envuelto en mallitas que le en algunos casos, dejan las manos al descubierto y en la cabeza, no lleva absolutamente nada. En otras imágenes, menos habituales, anda con los brazos al descubierto e inclusive, el torso desnudo. 


Por el lado de los mamíferos acuáticos, el nudismo va compensado con una buena capa de grasa,  cuero, o bien, de pelo. La grasa es de mucha ayuda ya que en un medio acuoso, que es mucho mejor conductor del calor que el aire, aisla el cuerpo del exterior. En el caso de la marsopa, un 43% del cuerpo es grasa, y en las ballena Balaena mysticetus, la capa adiposa llega a medir medio metro de grosor. En el caso de la presencia de pelo (que no se da en todos los casos) el mismo es capaz de retener una capa de aire que evita la pérdida de calor y cuanto más denso, mejor:  en las nutrias marinas la densidad del pelo puede llegar a ser de hasta 160.000 pelos por centímetro cuadrado. 

Otra cosa que vemos en los animales marinos es que son de talla grande, lo cual es un punto a su favor: el sector ocupado de generar calor aumenta en centímetros cúbicos (el interior del cuerpo), mientras que la superficie de contacto con el entorno se da en un área en centímetros cuadrados (es decir, la piel) y existe una buena distancia entre área y área. Esta relación hace que las pérdidas de calor sean mínimas para el organismo en general. 



Pero aquí tenemos de nuevo a Aquaman, que como mucho medirá 1,80 m y tendrá unos 85 kilos, casi lampiño, sin un gramo de grasa visible. Obviamente, un superhéroe gordo no es algo que se estile, seamos sinceros: si Aquaman tuviera una buena capa de tejido adiposo, se llamaría Morsamán, y si su cuerpo fuera desproporcionadamente grande o cubierto por una masa densa de de pelo, ya estaríamos quitando el "man" del Aquaman (vamos, que los comics han sido bastante crueles con los superhéroes grotescos.. al pobre Ben Grimm, Marvel le llamó "Cosa" y a Hank McCoy, Bestia)


Superpoder 2: Cuerpo capaz de sobreponerse
 a la deshidratación. 


Seh, el título suena muy, muy estúpido. ¿Cómo va a morirse deshidratado un tipo que esencialmente, vive en el agua? Pues bien, Aquaman está constantemente haciendo ingresar agua salada a su organismo. 

El proceso por el cual el agua va desde el punto con menor concentración de sales (hipotónica) hacia la zona con más concentración de sales (hipertónica) pasando a través de una membrana semipermeable se llama ósmosis. El agua tenderá a pasar hacia el lado en que la concentración sea menor hasta el punto en el cual se equilibren las concentraciones en ambos lados de la membrana (equilibrio osmótico).

Efectos de medio hipertónico (izq), isotónico (centro) e hipotónico (der)
en glóbulos rojos.

El organismo humano es hipotónico en comparación al agua de mar. Para procesar el agua de mar tan cargada de sales, el cuerpo necesita extraer agua de las propias células para disolverlas en sangre, lo que causaría en parte su colapso. Luego, esta sangre sería filtrada por los riñones que, incapaces de realizar tal tarea frente a la concentración de sal en el océano, serían dañados permanentemente, así como el sistema respiratorio y circulatorio. 


Superpoder 3: Capacidad de soportar 
cambios de presión violentos. 


Suponiendo que soportara los grandes obstáculos que presentan la presión osmótica y la baja temperatura... todavía sigue expuesto a experimentar un accidente de descompresión.



Acuamán, de alguna manera, es capaz de extraer oxígeno desde el agua de mar. Frente a una presión tal como la que existe por debajo de los cientos de metros de profundidad del mar, el oxígeno es tóxico e inclusive fatal: la intoxicación con oxígeno puede causar derrame pleural, edema pulmonar y convulsiones, entre otras patologías. 

Y pesar de que él se las ingeniara para extraer una mezcla apropiada de oxígeno, dióxido de carbono y nitrógeno, seguiría sufriendo de efectos prácticamente invalidantes bajo la expansión del gas dentro de su sistema circulatorio. Con los cambios de profundidad, hay burbujas de nitrógeno que se salen de la solución, obstruyendo los vasos sanguíneos y causando embolias y provocando graves heridas internas.


Superpoder 4: Hiper rendimiento físico 
y magistral administración del tiempo. 


A ver, dijimos que el fulano puede nadar a 100 millas por hora. Eso quiere decir 160934,4 metros en una hora.... ¡¡Casi 161 kilómetros en una hora!! O sea, 44 metros por segundo. Nadando. 

El récord de velocidad en 100 metros libres lo tiene Ranomi Kromowidjojo, con 24 segundos, o sea, con una velocidad de 4,16 metros por segundo, o sea 15 km/h si la pobre flaca pudiera llegar a soportar esa cantidad de tiempo nadando con velocidad constante, claro. 



Para sostener este rendimiento es necesario contar con los medios para producir una cantidad de energía suficiente para alimentar al músculo en función. Si Aquaman tuviera que mantenerse una hora nadando a la velocidad que se le acredita, estaría gastando alrededor de 50.000 calorías según   swimmingcalculator.com. Teniendo en cuenta que el atún tiene más o menos 1440 calorías por kilo, bueno, debería comerse al menos unos 35 kilos como para mantenerse enterito (aunque cazarlos le seguiría provocando un gasto energético alto). 

En conclusión, lo que venimos diciendo sobre su alimentación nos lleva a pensar dos cosas. Primero, que Aquaman tiene una cantidad de tiempo finito para realizar proezas acuáticas: el resto del tiempo debería estar comiendo para sobrevivir y haciendo sus necesidades, cosa que le llevaría bastante tiempo considerando que el tipo se lastra como mínimo unos 20 kilos de pescado al día para mantenerse vivo y activo (recordemos el frío y el desgaste físico), plus un extra para reponer las pérdidas generadas por actividades como parar torpedos, nadar con delfines y cazar submarinos nazis (aunque sea por una horita al día). Segundo, que teniendo en cuenta la cantidad de alimento que necesita consumir en una cantidad limitada de tiempo, el único modo en que puede hacer esto eficientemente es destrozándolos a dentelladas apenas atrapa a la presa, y comiéndoselos crudos. ¿Cuándo y cómo podría cocinar?

Nota: edité este posteo sólamente para agregar la foto de Jason Momoa, ex Khal Drogo en GoT y actual Aquaman en película... no podría estar más de acuerdo con la elección, aunque mi argumento no es precisamente científico.


Superpoder 5: Extrema fortaleza
 psicológica 





Aquaman puede comunicarse con los animales marinos. Hay versiones que le otorgan telepatía con los animales marítimos, y otros que directamente mencionan que habla con los mismos. Pues bien... dudo que eso sea algo bonito. Recordemos por un momento la película "Doctor Doolittle", donde el doctor sufría una crisis nerviosa cuando se da cuenta de que puede hablar con los animales y éstos no paraban de dar charla. De hecho, esos animales eran bastante bonitos, ahora que me pongo a pensar. Imaginá salir al patio de tu casa y escuchar como te maldicen las hormigas a las que les tiraste insecticida, como las moscas planean en voz alta cómo posarse en tu comida, el mosquito que comenta que te picó un cachete del culo, los pájaros que se cantan canciones obscenas entre ellos para intentar aparearse, el perro que les dice a todos que acaba de verlos pasar por el frente de tu casa, y millares de insectos se comen entre sí. 

Bueno, Aquaman oye todo lo que pasa en el océano y para peores, entiende su lenguaje. Un coro de gritos agónicos de peces siendo comidos, los chillidos de todos los animales perseguidos por orcas asesinas, el lamento de las ballenas arponadas, peces rogando piedad mientras los pescadores los sacan del agua. Es como meterse en un matadero y escuchar las súplicas en castellano de cada vaca sacrificada para poder comerse un asado. O peor. Es más, teniendo en cuenta los hábitos alimenticios detallados arriba, Aquaman vendría a ser algo así como un superpredador, y cada bocado de comida que se haya llevado a la boca le ha rogado piedad. 

Si consideráramos la posibilidad de que el tipo pueda "apagar" la telepatía con los animales marinos por un rato, la situación se vuelve bastante perversita. Vamos, amás la vida marina pero dejás que millares de animales se mueran salvajemente sin hacer nada al respecto? Tiene suerte de que los cetáceos, mamíferos inteligentes capaces de desarrollar relaciones sociales ricas y estrechas, no sean vengativos. Caso contrario, la ira de los delfines y las orcas no tendría fin.


Go to sleep...

Por todo esto, y algunas cosas más que seguramente se me han pasado de largo (pero que si se cruzan, añadiré al posteo)

... a lavarse la boca con salmuera antes de hablar del 
Rey de los Siete Mares, carajo!

Buen lunes!


http://marenostrum.org/buceo/tecnica/trajes/index.htm
http://www.investigacionyciencia.es/investigacion-y-ciencia/numeros/2009/10/por-qu-no-se-congelan-los-mamferos-marinos-919
http://www.southernfriedscience.com/?p=13509