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martes, 30 de agosto de 2016

Bitácora de una practicante. Parte I: Educación sexual.






Todos nos hemos cruzado con practicantes adentro de una escuela. Tengo algunos recuerdos de mis épocas de primaria con gente apareciendo de la nada con un cuadernito, mirando raro todo lo que para mí era un habitual escenario de bodrio interminable y asombrándose de vaya a saber qué cuernos. Aparentemente... ¡hay gente a la que le interesaba eso!


Ahora soy una de esos híbridos invasores, cruza singular de profesor, estudiante y ratita extraña que aparece súbitamente en un rincón de la clase a incomodar educadores y hostigar educandos con miradas de soslayo, acobachándose en un rincón y tomando nota.  

Hoy me tocó ir a observar como todos los lunes desde hace más o menos un mes. Hoy la profesora nos envió a hacer "control" de grupos mientras se tomaba lección individual, tarea que consistió esencialmente en interrumpir pequeñas bandadas de adolescentes en esas charlas y distracciones que surgen naturalmente cuando el responsable del curso mira para otro lado por más de 5 minutos y se vuelven conscientes de que por una media horita, cuarenta minutos tope, son libres de todo escrutinio. Mi arma es una fotocopia de libro en la cual se muestran los temas a dar, los incomodísimos fecundación, embarazo y parto... y hay que sacar pecho y salir a molestar gente. Me levanté, tomé coraje y salí a presentarme e intentar hablar, sintiéndome una mezcla de telemárketer a la que saben que van a colgarle el teléfono y de predicadora desesperada que busca iniciar conversación para comunicar las grandes verdades y salvaciones que ofrece conocer un poco más acerca de la Biología. "¿les puedo dar una mano en algo?" pregunté, estúpidamente, y obviamente me dijeron que no, mirándome con cara de "vos quién carajo sos".

Me acobardé, volví a mi banquito derrotada, y me puse a releer la fotocopia para ver en qué podía meter un bocadillo. Seh, no podía ayudarles en nada claramente, porque el texto era una recopilación de terminología específica y detalles cuidadosamente cuantificados, lejanísimos del sentido común y la percepción de realidad de esas situaciones... interesante de revisar, sí, pero complicado. 

Vuelvo a mi ronda, insistiendo otra vez en el grupo y les pregunto si les puedo ayudar con la lección que preparan y un par de oportunistas se prenden y me consultan para raspar datos y poder zafar mejor del oral que los esperaba. Y ahí se puso entretenido y se ponen a contarme qué leyeron, revoleándome dudas. 

Una pibe me dice eruditamente que va a dar como tema profiláctico, contándome que están hechos de látex y modos de colocarlo, creo que intentando incomodarme intencionalmente usando disfemismos. Aprovecho para hablar sobre profilácticos de nitrilo y poliuretano para los alérgicos (bocadillo que aprovechó para tirar en lección) y recupero cierta atención explicando que la palabra "verga" significa rama o palo y técnicamente es válida para hablar de anatomía, aunque por su interpretación peyorativa se prefiere llamarle pene -lo cual tampoco es demasiado académico si nos ponemos a pensarlo, porque significa "cola" en latín- y quizá si quisiéramos ser correctos tendríamos que decir falo, cosa que no alude tanto a apariencias sino a su capacidad de hincharse y permanecer erecto debido a la irrigación sanguínea. Verga es el palo que sostiene las velas de barcos, verja es la reja hecha con varios palos (varias vergas) afirmados entre sí. Nota mental, después de decir verga un par de veces la palabra pierde el aire de tabú y paran de reírse.




Sigo la charla presentando mi caballito de guerra predilecto: hay nombres científicos que fueron dados por gente muy poco original que vió órganos sexuales en la forma de las plantas. Los invito a imaginar las formas de los hongos de especie phallus, la flor del amorphophallus titanum, la enredadera llamada clitoria, y a considerar que es buen recurso que si desconocen una palabra busquen su origen para recordarla. Como reflexión, agradezco haberles dado información e incomodidad suficiente como para que no lleguen a preguntarme qué significa pija, porque no tengo idea... su reflejo  fue preguntarme cómo es que sé todo lo que les dije, y bueno, pues simplemente me gusta la botánica. Me retiro amablemente después de ese comentario, incómoda y sudando nervios, y no puedo evitar reírme al pensar que logré interesarlos -aunque sea momentáneamente- en la taxonomía. Ingenuos. 




El segundo grupo se limita a preguntarme sobre mí. ¿Cómo me llamo? ¿qué hago ahí? ¿porqué me gusta la biología? ¿qué campo de biología me llama la atención? Zafo diciéndoles que para mí la biología es una forma más amplia de conocer el mundo y el propio cuerpo, y que conocer nos da la posibilidad de saber más acerca de los alimentos que consumimos, las medicinas que usamos, las formas en que extraemos recursos (...)  y me cortan preguntándome qué equipo de fútbol me simpatiza, despachándome para seguir jugando a las cartas bajo la mesa. En su defensa, el líder grupal está en ese sector y el pibe es un crack, de esos que absorben contenidos con solo oír hablar al profesor y que siendo consciente de su capacidad, carisma y verborragia se sacrifica heroicamente cada clase interviniendo de manera activa para liberar a la clase del yugo de su educador, aunque no es tan altruista como para negarse a tener su propia corte, por supuesto. Estando al tanto de mi intromisión y reconociendo mi nula autoridad me limito a recomendarles que bajen la voz para evitarse y evitarme llamadas de atención y me llamen si necesitaran una mano. La negociación les parece justa y deciden cooperar. Sigo mi viaje.

Aterrizo en el tercer grupo. El primero fue homogéneo, provocador y defensivo; el segundo simbiótico en su diversidad y orientado a la negociación. Avanzo viendo auriculares, un celular y cabezas gachas. Avanza mi compañera preguntando qué leyeron, la contestación es "todo" y es claro que no van a querer hablarme. Por rutina, pregunto si hay alguna palabra que sea extraña o cosa que pueda aclarar y recibo de sopetón... "Acá dice que una blástula tiene 100 células, ¿eso como lo saben?" y empiezo a amarlos cuando me doy cuenta que caí en el grupito escéptico y que no se van a tragar nada de lo que diga sin fundamento. Les contesto que ningún cuerpo es idéntico, que estudiamos por aproximación y que en promedio al llegar al ciento y algo de células se empieza a juntar líquido en medio y forman una bolsita que se llama blástula... y me revolean los ojos con los nombres.

Les pido que me lo digan con sus palabras y veo que uno me dibuja circulitos, otro gesticula. Veo la brecha para apelar a herramientas visuales: una mórula parece una mora, una blástula es una bolsita... y una gástrula es hueco, una invaginación...un principio de culo. Sí, todos en alguna etapa primitiva de nuestra vida fuimos únicamente un proto-culo. No, no dije culo, pero ellos entendieron que quise decir culo. Culo.



De ahí fuimos a las distintas etapas de desarrollo, hablamos sobre por qué las embarazadas hablan en semanas y necesitamos una calculadora para traducir a meses, miramos un diagrama horrible del corte vertical del cuerpo de una embarazada y de qué cambios les parecía que sucedían ahí. Un impulso púber los llevó a preguntar primero por las mamas y les expliqué que no es lo mismo un pecho femenino con glándulas inactivas y compuesto mayormente de grasa, que uno que se encuentra produciendo y acumulando leche, así que aumentan más o menos al triple... caras de baba prosiguen al comentario. Notan la presión sobre la vejiga, los cambios de la espalda y los músculos y uno se compadece de sus primas. Me preguntan sobre panzas azules, línea nigra, vómitos y ñañas olfativas, de dónde vienen los gemelos, alcoholismo en embarazo (y no me animo a contarles sobre la totalidad de signos comunes en el síndrome de alcoholismo fetal por miedo a que empiecen a inspeccionar surcos nasolabiales). Termino la clase ahí, no sin cierto orgullo de que después de que yo terminara empezaran a preguntar exactamente lo mismo a la docente que se acercó a escrutar la causa de la charla que se armó y recibir una miradita de aprobación por parte del más esquivo. 

Mi bajón del día, es que me asignaron tema. A pesar de que con anatomía me siento comodísima, siento que hubiera estado bueno tener la delicadeza y el tacto de no asignarle a una estudiante de profesorado que claramente busca guía y apoyo para formarse, justamente, el tema de alimentación y específicamente obesidad... estando gorda. Decido ser positiva, tomarlo como un reto y como una oportunidad para charlar sobre alimentos vs nutrientes a detalle explotando el contexto social y alimentación, hablar sobre los riesgos cardíacos, hormonales, musculo-esqueléticos y reproductivos que puede causar... reservándome para el final una buena disertación sobre el hipotiroidismo (en mi caso, congénito) y aprovechar el tema embarazo dado previamente para insistir en el test de talón, porque no soy gorda: es glandular (meeeeeentira, soy consciente de la naturaleza acaparadora de mi cuerpo, de mis contradicciones y de sus peligros... pero me rehúso a privarme del placer de comer). Así que será una oportunidad, y me da la chance de hablar de algo que conozco -literalmente- en carne propia y sacarle el jugo. 

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Y ese fue el cierre de mi primer fogueo con este curso. Sigo amando el momento en que decidí dedicarme a esto. Si a tiempo alguien lee esto, agradecería infinitamente sugerencias, críticas, opiniones o lo que venga, todavía tengo para un mes en estos lares.

Continuará.

martes, 7 de junio de 2016

Cepillarse los dientes: control de poblaciones, mineralogía bucal y limpieza inteligente.



No hay cosa que haya odiado más en mi infancia y adolescencia que ser enviada a lavarme los dientes. Nunca le tuve demasiado cariño a mi dentadura, hasta que entre mis 17 y 20 años cuatro muelas del juicio, dos de ellas horizontalizadas, me volvieron loca y me hicieron tomarle cierta fobia a la silla del dentista. Después de varias urgencias odontológicas, eventualmente llegué a tomar una postura más consciente acerca del cuidado que requiere mantener un "comedor" saludable. 

Una dentadura sana afecta de gran manera la calidad de vida de una persona. Todos conocemos historias acerca del dolor dental, que involucra cefaleas, dolor de oído y problemas para concentrarse o descansar... pero dejamos de lado que estas estructuras óseas se encuentran en nuestra cabeza, junto a tejidos blandos con mucha irrigación sanguínea que pueden ser foco de infección y transmitirlas a otras estructuras a través del torrente sanguíneo.

La higiene bucal involucra tanto el correcto uso de hilo dental, dentífrico y enjuagues como el cuidado en la alimentación, que retomaré en futuros posteos porque la frase "somos lo que comemos" es reiterativa pero absolutamente cierta. Insisto en llevarla a las aulas porque es una de las enseñanzas más importantes que puede inculcar un docente en sus estudiantes para mejorar su vida día a día.


La historia del exterminio de poblaciones bucales.


Optimísticamente, todos nos cepillamos los dientes en lo cotidiano usando un cepillo y dentífrico. Esta práctica tan cotidiana y difundida tiene una historia que remonta 4000 años atrás, cuando los egipcios mezclaron piedra pómez, cáscara de huevo, sal y especias para restregarse los dientes. Posteriormente se patentaron mezclas conteniendo sal, arcilla, tiza, cenizas, carbón, entre otros. Puede horrorizarnos la posibilidad de meter tales cosas en nuestra boca, pero la efectividad de todas esas pastas reside en que esos ingredientes son abrasivos y cumplieron la función de remover la placa de las dentaduras. Y, por otra parte, los preparados que utilizamos en la actualidad también tienen ingredientes que no son del todo lindos. 

Colonia de bacterias esféricas (violeta) junto con glóbulos rojos sobre la superficie de un diente.


Remover la placa dental es importante, pero ¿por qué? Pues porque la placa dental no es más que poblaciones microbianas de variada calaña, refugiadas en la mezcla de saliva y sustancias orgánicas viscosas adheridas a los dientes que proporcionan las condiciones para su supervivencia. Raspar la placa con abrasivos, cepillo e hilo dental mantiene a raya la expansión colonias microbianas y previene problemas de salud, ya que mientras algunas se limitan a sobrevivir, otras pueden causar infecciones y hasta llegar a ser carcinogénicas, como por ejemplo los estreptococos. También puede mineralizarse, dando como resultado cálculos y sarro. 


El flúor y la mineralogía de nuestra boca.


El gran cambio de nuestra era es el agregado de flúor, que volviendo a las cosas impensables que ponemos en nuestra boca, es el elemento más electronegativo de toda la tabla periódica: un agente reductor arrebatador de electrones por excelencia que tiende a reaccionar con todo lo que se le acerque, inclusive con gases nobles (llamados también gases inertes por su célebre capacidad de permanecer sin reaccionar frente a casi todo elemento). En forma de gas el flúor es corrosivo, capaz de quemar vidrio, metales y agua. Se trata de un elemento muy peligroso cuanto mayor sea su pureza, pero, para tranquilizar al lector, aclaremos que se encuentra combinado con otras sustancias que modifican su comportamiento y que en dentífricos se puede hallar en concentraciones de entre 1000 y 1500 ppm (entre el 0,10 y 0,15% de la fórmula).

Cristal de fosfato de calcio, vista con microscopio de electrones.

Es la capacidad del flúor para reaccionar rápida indiscriminadamente la que hace que se asocie fácilmente a estructuras biológicas. No se recomienda su ingestión porque al asociarse con tejidos del sistema digestivo puede causar reacciones adversas, y de ahí viene el clásico reto de madre de "no te tragues el dentífrico", aunque los efectos nocivos aplican en caso de ingestiones masivas y/o sostenidas en el tiempo. Sin embargo, al colocar fluoruros (sales de flúor) en nuestros dientes, el elemento se combina con el esmalte dental, formado por un mineral de fosfato de calcio llamado hidroxiapatita.


Algo importante: los microorganismos de la boca no se alimentan de los dientes. Las caries no son "mordidas" como nos han hecho creer de niños, sino huecos de corrosión productos de las excreciones los microorganismos al alimentarse de azúcares que nosotros comemos. El desecho producido es ácido láctico, y justamente los ácidos son los únicos capaces de disolver el mineral resistente de hidroxiapatita en nuestro esmalte dental, dejando expuestas las partes blandas y porosas causando estragos. Dicho de manera más simple, directa, y quizá, didáctica: 

los agujeros en nuestros dientes son resultado de la acumulación de la caca ácida y corrosiva de los microorganismos que viven en nuestra boca.
 Detállenle eso a un niño, y será muy difícil que descuide su higiene dental. 



Al reaccionar el flúor con el esmalte dental, usurpa violentamente el espacio de un hidróxido en la hidroxiapatita y forma fluorapatita, mineral idéntico pero que por contener flúor posee mayor dureza y resistencia al ácido. El calcio que consumimos es también, gracias al flúor, captado con más facilidad para remineralizar los dientes. Y es por eso que apenas cambiamos los dientes de leche, nos llevan al dentista a ponernos ese gel de sabor asqueroso en la terapia de fluoración. Los enjuagues bucales también contienen sales de flúor.  


¿Qué consumimos cuando usamos crema dental?



Otros ingredientes variables en la composición de productos dentales, que se añaden para mejorar la acción de abrasivos y del flúor o bien, por cuestiones cosméticas (mejorar el aliento, blanqueamiento) son:
  • Carbonato de calcio, que pone calcio a disposición para que sea asimilado en el esmalte (que justamente, es de fosfato de calcio).
  • Detergentes, como el laurilsulfato sódico, SDS o NaDS, utilizado en champúes, jabones y limpiadores de todo tipo (inclusive industriales). El SDS disuelve lípidos y crea la clásica consistencia y espuma de la crema dental.  Es el que da el sabor extraño a lo que comamos después de cepillarnos los dientesporque interactúa con las moléculas de sabor y los receptores de la lengua, suprimiendo los del sabor dulce y destruyendo los fosfolípidos que inhiben los receptores del sabor amargo. En algunos casos, el SDS puede afectar la mucosa bucal causando aftas, por lo que existen pastas dentales con otros detergentes.
  • Abrasivos extra, frecuentemente hallados en las cremas blanqueadoras, que se encargan de "restregar" extra nuestros dientes.
  • Elementos alcalinizantes, que neutralizan los ácidos en la boca que pueden causar el deterioro del esmalte dental.
  • Endulzantes no azucarados, como el xylitol, imposible de digerir por los organismos que forman la placa. Más que un mata-bichos, es un recurso para reducir las poblaciones privándolas de alimento.
  • Esencias y extractos. El mentol activa los receptores de frío en epidermis y mucosa dando la sensación de frescura. También se utilizan otros extractos vegetales para dar sabor y por sus propiedades medicinales. 
  • Colorantes cuyo objetivo es meramente comercial, usualmente en tonos verdes y azules asociados a la "limpieza" o al contenido de esencias vegetales en la marca.

Limpieza inteligente.




Por lo visto en este posteo, a la hora de elegir un método de limpieza dental debemos optar por aquel que garantice la remoción mecánica de la placa, la remineralización del esmalte dental y la prevención de un exceso de acidez bucal. El extra de ingredientes en un dentífrico ofrece es bastante genérico, y a la hora de hacer una elección es poco sabio dejar deslumbrarse por una marca: miremos los reactivos presentes, su calidad y recordemos que la base para prevenir la placa es procurar su estado de inanición, procurando la limpieza posterior a consumir azúcares y/o ácidos y controlando nuestra dieta. Antes de ver la parte cosmética, pensemos en nuestra salud y necesidades reales, invirtamos de manera consciente y así disfrutaremos de una salud bucal que hará que nuestros dientes nos acompañen (¡ojalá!) por mucho tiempo. Y, obviamente, visitemos al dentista periódicamente.

¿Viste algo interesante en la etiqueta de tu dentífrico?
¿Abrazaste a tus padres luego de reflexionar acerca de su insistencia en tu higiene bucal?
¡Dejá tu comentario!


Referencias.
  1. Murray, J. J., 1971: Adult dental health in fluoride and non-fluoride areas. 2. Caries experience in each tooth type. British Dental Journal. 131: 10, 437-442,
  2. Allison, A. M. A.; Chambers, D. H., 2005: Effects of residual toothpaste flavor on flavor profiles of common foods and beverages. Journal of Sensory Studies 20(2): 167- 
  3. Asl Aminabadi N, Balaei E, Pouralibaba F. The Effect of 0.2% Sodium Fluoride Mouthwash in Prevention of Dental Caries According to the DMFT Index .Journal of Dental Research, Dental Clinics, Dental Prospects. 2007;1(2):71-76. 

lunes, 6 de junio de 2016

La ciencia del puré de papas perfecto.




"Cualquiera puede hacer un puré de papas", dicen por ahí. Y es cierto que la metodología es bastante simple: hervir papas y desintegrarlas para dar como resultado una pasta más o menos homogénea, agregando algún que otro ingrediente extra para mejorar la textura y el sabor. Sin embargo, es interesante ver cómo proliferan las recetas de puré de papas y sus críticas en internet: o queda demasiado pastoso o demasiado licuado, que tiene grumos o que no tiene textura... a la hora de la degustación las aguas se dividen y podemos estar horas debatiendo qué puré de papas es mejor. Y quizá no nos hayamos dado cuenta pero, en el proceso, hay ciencia, y eso me entretendré contando en este posteo.

La ciencia de las papas. 


No hay nada más común que una papa. Todos hemos utilizado papas para cocinar, no puede haber nada demasiado extraño en una papa... Pero para ver cómo convertimos esas papas en un glorioso puré, preguntémonos primero, ¿qué son las papas?



Sin ponernos filosóficos y terminar cuestionándonos nuestra existencia, mirémoslas desde el lado biológico: las papas son tubérculos, tallos subterráneos engrosados y modificados para acumular nutrientes de reserva, en este caso de la planta solanum tuberosum.

Siempre es interesante mirar los nombres de las especies vegetales que nos cruzamos en el día a día: el nombre "solanum", que comparten especies tan comunes como la papa, la berenjena y el tomate, viene del latín y probablemente provenga del hábito de estas plantas de crecer en zonas soleadas.

También advierte del efecto "solaz" que provocan los alcaloides contenidos en sus distintas estructuras: uno de ellos es la solanina, de sabor amargo, que puede detectarse con cierta facilidad al ver coloración verdosa en las papas. Este alcaloide que puede causar desde trastornos gastrointestinales a intoxicaciones complicadas, de ahí que se desaconseje comer papas verdes y/o que tengan sabor amargo, y se recomiende cuidar la cocción de las papas maduras, ya que la solanina se degrada con el aumento de la temperatura. 

Yéndonos desde la botánica a la biología celular, los tubérculos se caracterizan por estar formados por células especializadas en almacenar almidón, un glúcido (o hidrato de carbono, como prefieran llamarle) predilecto por las plantas para reserva energética en forma de gránulos. Esas células están "pegadas" entre sí por pectinas, que a grosso modo actúan de "pegamento" uniendo partículas entre sí. Finalmente, esas células se encuentran separadas entre sí por medio de paredes celulares que mantienen el interior de la célula separado del medio externo, encapsulado.




La cocción.


Pensemos entonces en las papas como un aglomerado de cajitas (células) pegadas entre sí con pegamento (pectina), que contienen en su interior bolsitas (gránulos) de almidón.

Los gránulos de almidón poseen una estructura ordenada que les permite hincharse al absorber agua, y volver a su forma original al secarse, siempre que el agua esté fría. Sin embargo, si el agua está caliente, debido a que habrá más energía cinética de por medio, el almidón perderá su forma ordenada y los gránulos se romperán, produciéndose un efecto de gelatinización. 

¿Qué sucede cuando cocinamos las papas? El calor causa la desintegración de las moléculas de pectina que unían las células, que comienzan a soltarse unas de otras. A su vez, las células absorben agua, se expanden, y liberan gránulos de almidón hacia el exterior. Los gránulos de almidón van a absorber agua, y si llegan al punto límite terminarán desintegrándose y liberando las moléculas de almidón que quedarán suspendidas en el agua formando un líquido viscoso (gelatinoso) y blancuzco, y que otorgará mayor o menor consistencia a nuestra preparación. 

Para ir a lo concreto, cuanto menos almidón tenga nuestro puré, menos pegajoso será y viceversa (o dicho en lenguaje científico, la viscosidad del puré es directamente proporcional a la concentración de almidón presente en el mismo) por lo que nuestro objetivo será optar por procedimientos que 
que provoquen la liberación de esta sustancia acorde a nuestra preferencia. 


Los procedimientos para lograr EL puré.


Ya que como dijimos antes, la consistencia depende de la liberación de almidón de las papas, que depende del grado de ruptura de su estructura. Entonces, veremos los siguientes puntos:
  • Al cortar las papas, rompemos su estructura de "aglomerado", dañando paredes celulares. Si usamos un cuchillo filoso lo romperemos menos que si las cascamos, machucamos o rompemos con un cuchillo mal afilado. Del mismo modo, cortarlas muy chicas o muy grandes modifica el modo en que esas estructuras son expuestas al agua, y el grado de absorción que poseerán. Es por este motivo que nadie haría puré con papa rallada.
  • Si lavamos o remojamos la papa cortada, parte del almidón contenido se liberará en el agua. Esto disminuye la cantidad de almidón presente en la misma. Antes de cocinar, eso sí, es conveniente secarla para evitar que los gránulos de almidón vuelvan a su tamaño previo. en lugar de quedar hinchados en la etapa de cocción y terminen liberando un extra de almidón en el agua de cocción. Eso sí: si nos pasamos de remojo se pueden eliminar las sustancias de la papa que degradan las uniones de pectina, por lo que las uniones en las estructuras de la papa no se ablandarán. 
  • Al cocinar las papas, comenzamos con agua fría y salada, que será absorbida por los gránulos de almidón contenidos en los trozos de papa. Es importante agregar la sal en este punto para que sea integrada en los trozos de tubérculo.
  • Deberá observarse el tiempo de cocción, ya que dependiendo de la temperatura los gránulos se desintegrarán en mayor o menor grado, y se producirá gelatinización en mayor o menor grado.

En cuanto a la desintegración, hay quienes usan el kartoffelstampfer (¡sí, el pisapapas!), un tenedor o en casos más sofisticados, un pasapurés. Quienes optamos por la practicidad moderna, lo podemos mandar derecho a la batidora de cuchilla. Como estas herramientas terminan de romper la estructura de la papa cocida, nuevamente entramos en el tema de la liberación de almidón y la "pegajosidad".




Como dijimos antes, hay diferencias sobre cómo reacciona el almidón con agua fría o caliente. Si se quieren evitar los grumos, el puré debe ser machacado cuanto antes, previniendo así que las moléculas se reorganicen y nos afecten la textura del preparado, recordando que cuanto mayor sea el grado de desintegración más viscosa será la mezcla.

En este punto podemos agregar ingredientes "flexibles" que cambien la estructura de nuestro puré: lípidos líquidos (aceite, yema de huevo), sólidos (manteca) o mezclas (leche o crema) que se interpongan entre las moléculas de almidón y den una textura diferente y que por sus propiedades son capaces de realzar sabores aromáticos agregados (especias), o claras de huevo batidas a punto nieve que den esponjosidad por su contenido de aire.

Conservación. 


Con el enfriamiento, nuestro puré recuperará cierta solidez, debido a que las partículas de almidón establecerán lazos entre sí nuevamente y dicho mal y pronto, se endurecerá y volverá gomoso. Es por eso que lo mejor es servir apenas hecho, a una temperatura cálida.


Si deseamos recalentarlo, exponerlo a calor directo sólo provocará más gelatinización. Es por eso que para comer un puré recalentado decente, el calentamiento óptimo será a baño maría agregando materia grasa (leche, aceite, manteca) para darle flexibilidad a la mezcla y que sea comestible nuevamente.


¿Te interesó esta entrada? 

¿Te gustaría ver más sobre ciencia en la cocina en próximos posteos?

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lunes, 18 de febrero de 2013

Anatomía, la reivindicación de Aquaman


Este posteo tiene por primer objeto, entender un poco de anatomía y biología humana por fuera de la enseñanza "a libro", que me aburre por demás. 
Su segundo objetivo es reivindicar a Aquaman, superhéroe cajoneado por el cual me he puesto a discutir unas cuantas veces. Acuamán no es un superhéroe boludo y sus superpoderes no son moco 'e pavo. Sí, sueno como una idiota, pero permítaseme fundamentar. 

Aquamán fue presentado en More Fun Comics #73 de DC Comics, en 1941. No voy a centrarme demasiado en su historia porque no viene al caso, pero en distintas adaptaciones del personaje se lo nombra como el hijo de un explorador que conocía los secretos de la antigua Atlantis; en otra fue el hijo de un cuidador de faro casado con una prófuga de Atlantis, y finalmente, en 1990, se lo nombra como el hijo de una reina de Atlantis y un semidiós. 

Sus habilidades son poder respirar bajo el agua, nadar a través del océano a 100 millas por hora, y usar la telepatía para comunicarse y controlar todo tipo de organismos marinos. Además de esos que ya conocemos, vamos a enumerar otros superpoderes, implícitos pero frecuentemente pasados por alto, que lo convierten en un genuino superhombre. 


Superpoder 1: Soportar un frío infernal
 y constante

¿Cómo se siente nadar en medio del océano? Para empezar, frío.  En la superficie, el promedio de temperatura es de 17ºC, llegando a estar entre 0 y 3 grados en las zonas más profundas. De más está decir que la temperatura superficial varía con la latitud (más hacia los polos es más frío, más hacia la línea del Ecuador es más cálido).

Imaginémonos al Aquaman de las historietas. Un adonis enfundado en mallas, con un buen tejido muscular encima de los huesos, y aparte de eso, nada. Para que nos demos una idea: las personas que realizan actividades de inmersión necesitan usar trajes aislantes.

 El traje habitual está armado en neopreno, que en esencia protege contra cortes y rasgaduras en la piel (recordemos que la piel húmeda tiende a reblandecerse) y luego, el espesor del mismo dependerá de su capacidad de protección contra el frío. Cuanto más frío haga mayor grosor, aunque a su vez, cuanto más grosor, mayor impedimento en la movilidad. El grosor del traje va de los 2 a 5 mm para las personas que realizan actividades en superficie (windsurf y surfing, por ejemplo), de 5 a 7 mm para buceo en aguas frías (y con doble espesor en la zona del torso).



Para aquellos casos en que se realice buceo en aguas frías, estos trajes además suelen tener aislamiento de titanio que reduce la pérdida de calor en un 20% y agregarse accesorios para que las manos y pies se mantengan aislados. Aún con un buen equipamento, si se bucea por demasiado tiempo o a una profundidad excesiva, se corre el riesgo de hipotermia severa. 

A los 35 grados de temperatura corporal, se empieza a temblar (esfuerzo del cuerpo para generar calor a través del movimiento), se pierde la coordinación fina y se entumecen las extremidades, esencialmente porque el cuerpo contrae los vasos sanguíneos de esas zonas para evitar la pérdida de calor a través de ellas. Aparece la piel de gallina, intento de capturar una capa de aire alrededor del cuerpo para aislarlo del medio frío. Cerca de los 32 grados, comienza la confusión, las extremidades, labios y orejas empiezan a azular y los órganos empiezan a funcionar a media marcha. Desde los 32 hacia abajo, la piel ya está azulada,  es poco probable que se pueda coordinar el más mínimo movimiento y comienzan las dificultades para hablar y pensar, y el comportamiento se vuelve errático. Llegando a los 30º, el comportamiento se torna incoherente y los órganos internos comienzan a fallar hasta el coma y muerte.

Sin embargo, a Aquaman lo vemos como en la imagen de arriba: el tipo va tranquilo y feliz de la vida, envuelto en mallitas que le en algunos casos, dejan las manos al descubierto y en la cabeza, no lleva absolutamente nada. En otras imágenes, menos habituales, anda con los brazos al descubierto e inclusive, el torso desnudo. 


Por el lado de los mamíferos acuáticos, el nudismo va compensado con una buena capa de grasa,  cuero, o bien, de pelo. La grasa es de mucha ayuda ya que en un medio acuoso, que es mucho mejor conductor del calor que el aire, aisla el cuerpo del exterior. En el caso de la marsopa, un 43% del cuerpo es grasa, y en las ballena Balaena mysticetus, la capa adiposa llega a medir medio metro de grosor. En el caso de la presencia de pelo (que no se da en todos los casos) el mismo es capaz de retener una capa de aire que evita la pérdida de calor y cuanto más denso, mejor:  en las nutrias marinas la densidad del pelo puede llegar a ser de hasta 160.000 pelos por centímetro cuadrado. 

Otra cosa que vemos en los animales marinos es que son de talla grande, lo cual es un punto a su favor: el sector ocupado de generar calor aumenta en centímetros cúbicos (el interior del cuerpo), mientras que la superficie de contacto con el entorno se da en un área en centímetros cuadrados (es decir, la piel) y existe una buena distancia entre área y área. Esta relación hace que las pérdidas de calor sean mínimas para el organismo en general. 



Pero aquí tenemos de nuevo a Aquaman, que como mucho medirá 1,80 m y tendrá unos 85 kilos, casi lampiño, sin un gramo de grasa visible. Obviamente, un superhéroe gordo no es algo que se estile, seamos sinceros: si Aquaman tuviera una buena capa de tejido adiposo, se llamaría Morsamán, y si su cuerpo fuera desproporcionadamente grande o cubierto por una masa densa de de pelo, ya estaríamos quitando el "man" del Aquaman (vamos, que los comics han sido bastante crueles con los superhéroes grotescos.. al pobre Ben Grimm, Marvel le llamó "Cosa" y a Hank McCoy, Bestia)


Superpoder 2: Cuerpo capaz de sobreponerse
 a la deshidratación. 


Seh, el título suena muy, muy estúpido. ¿Cómo va a morirse deshidratado un tipo que esencialmente, vive en el agua? Pues bien, Aquaman está constantemente haciendo ingresar agua salada a su organismo. 

El proceso por el cual el agua va desde el punto con menor concentración de sales (hipotónica) hacia la zona con más concentración de sales (hipertónica) pasando a través de una membrana semipermeable se llama ósmosis. El agua tenderá a pasar hacia el lado en que la concentración sea menor hasta el punto en el cual se equilibren las concentraciones en ambos lados de la membrana (equilibrio osmótico).

Efectos de medio hipertónico (izq), isotónico (centro) e hipotónico (der)
en glóbulos rojos.

El organismo humano es hipotónico en comparación al agua de mar. Para procesar el agua de mar tan cargada de sales, el cuerpo necesita extraer agua de las propias células para disolverlas en sangre, lo que causaría en parte su colapso. Luego, esta sangre sería filtrada por los riñones que, incapaces de realizar tal tarea frente a la concentración de sal en el océano, serían dañados permanentemente, así como el sistema respiratorio y circulatorio. 


Superpoder 3: Capacidad de soportar 
cambios de presión violentos. 


Suponiendo que soportara los grandes obstáculos que presentan la presión osmótica y la baja temperatura... todavía sigue expuesto a experimentar un accidente de descompresión.



Acuamán, de alguna manera, es capaz de extraer oxígeno desde el agua de mar. Frente a una presión tal como la que existe por debajo de los cientos de metros de profundidad del mar, el oxígeno es tóxico e inclusive fatal: la intoxicación con oxígeno puede causar derrame pleural, edema pulmonar y convulsiones, entre otras patologías. 

Y pesar de que él se las ingeniara para extraer una mezcla apropiada de oxígeno, dióxido de carbono y nitrógeno, seguiría sufriendo de efectos prácticamente invalidantes bajo la expansión del gas dentro de su sistema circulatorio. Con los cambios de profundidad, hay burbujas de nitrógeno que se salen de la solución, obstruyendo los vasos sanguíneos y causando embolias y provocando graves heridas internas.


Superpoder 4: Hiper rendimiento físico 
y magistral administración del tiempo. 


A ver, dijimos que el fulano puede nadar a 100 millas por hora. Eso quiere decir 160934,4 metros en una hora.... ¡¡Casi 161 kilómetros en una hora!! O sea, 44 metros por segundo. Nadando. 

El récord de velocidad en 100 metros libres lo tiene Ranomi Kromowidjojo, con 24 segundos, o sea, con una velocidad de 4,16 metros por segundo, o sea 15 km/h si la pobre flaca pudiera llegar a soportar esa cantidad de tiempo nadando con velocidad constante, claro. 



Para sostener este rendimiento es necesario contar con los medios para producir una cantidad de energía suficiente para alimentar al músculo en función. Si Aquaman tuviera que mantenerse una hora nadando a la velocidad que se le acredita, estaría gastando alrededor de 50.000 calorías según   swimmingcalculator.com. Teniendo en cuenta que el atún tiene más o menos 1440 calorías por kilo, bueno, debería comerse al menos unos 35 kilos como para mantenerse enterito (aunque cazarlos le seguiría provocando un gasto energético alto). 

En conclusión, lo que venimos diciendo sobre su alimentación nos lleva a pensar dos cosas. Primero, que Aquaman tiene una cantidad de tiempo finito para realizar proezas acuáticas: el resto del tiempo debería estar comiendo para sobrevivir y haciendo sus necesidades, cosa que le llevaría bastante tiempo considerando que el tipo se lastra como mínimo unos 20 kilos de pescado al día para mantenerse vivo y activo (recordemos el frío y el desgaste físico), plus un extra para reponer las pérdidas generadas por actividades como parar torpedos, nadar con delfines y cazar submarinos nazis (aunque sea por una horita al día). Segundo, que teniendo en cuenta la cantidad de alimento que necesita consumir en una cantidad limitada de tiempo, el único modo en que puede hacer esto eficientemente es destrozándolos a dentelladas apenas atrapa a la presa, y comiéndoselos crudos. ¿Cuándo y cómo podría cocinar?

Nota: edité este posteo sólamente para agregar la foto de Jason Momoa, ex Khal Drogo en GoT y actual Aquaman en película... no podría estar más de acuerdo con la elección, aunque mi argumento no es precisamente científico.


Superpoder 5: Extrema fortaleza
 psicológica 





Aquaman puede comunicarse con los animales marinos. Hay versiones que le otorgan telepatía con los animales marítimos, y otros que directamente mencionan que habla con los mismos. Pues bien... dudo que eso sea algo bonito. Recordemos por un momento la película "Doctor Doolittle", donde el doctor sufría una crisis nerviosa cuando se da cuenta de que puede hablar con los animales y éstos no paraban de dar charla. De hecho, esos animales eran bastante bonitos, ahora que me pongo a pensar. Imaginá salir al patio de tu casa y escuchar como te maldicen las hormigas a las que les tiraste insecticida, como las moscas planean en voz alta cómo posarse en tu comida, el mosquito que comenta que te picó un cachete del culo, los pájaros que se cantan canciones obscenas entre ellos para intentar aparearse, el perro que les dice a todos que acaba de verlos pasar por el frente de tu casa, y millares de insectos se comen entre sí. 

Bueno, Aquaman oye todo lo que pasa en el océano y para peores, entiende su lenguaje. Un coro de gritos agónicos de peces siendo comidos, los chillidos de todos los animales perseguidos por orcas asesinas, el lamento de las ballenas arponadas, peces rogando piedad mientras los pescadores los sacan del agua. Es como meterse en un matadero y escuchar las súplicas en castellano de cada vaca sacrificada para poder comerse un asado. O peor. Es más, teniendo en cuenta los hábitos alimenticios detallados arriba, Aquaman vendría a ser algo así como un superpredador, y cada bocado de comida que se haya llevado a la boca le ha rogado piedad. 

Si consideráramos la posibilidad de que el tipo pueda "apagar" la telepatía con los animales marinos por un rato, la situación se vuelve bastante perversita. Vamos, amás la vida marina pero dejás que millares de animales se mueran salvajemente sin hacer nada al respecto? Tiene suerte de que los cetáceos, mamíferos inteligentes capaces de desarrollar relaciones sociales ricas y estrechas, no sean vengativos. Caso contrario, la ira de los delfines y las orcas no tendría fin.


Go to sleep...

Por todo esto, y algunas cosas más que seguramente se me han pasado de largo (pero que si se cruzan, añadiré al posteo)

... a lavarse la boca con salmuera antes de hablar del 
Rey de los Siete Mares, carajo!

Buen lunes!


http://marenostrum.org/buceo/tecnica/trajes/index.htm
http://www.investigacionyciencia.es/investigacion-y-ciencia/numeros/2009/10/por-qu-no-se-congelan-los-mamferos-marinos-919
http://www.southernfriedscience.com/?p=13509

lunes, 4 de febrero de 2013

La vida interna de una célula.


Hoy no ando con muchas ganas de escribir y tengo un día largo, así que dejo una animación genial hecha por el departamento de Biología Celular y Molecular de Harvard. Se llama Inner Life of a Cell [la vida interna de una célula]. Quizás es algo que no sea tan aparente a primera vista, pero lo que muestra es el proceso mediante el cual el organismo reacciona defensivamente ante una inflamación o herida.








En la primera toma vemos un leucocito o glóbulo blanco [que aquí estará en azul y que sería algo así como nuestro soldado de la película] que van moviéndose a través de un vaso sanguíneo.



 En un zoom general podemos ver como interactúa con otra célula a la cual se encuentra unida, la estructura de la membrana celular [eso que se ve como si fuera un mar ondeante de fosfolípidos] en donde "circulan" varias proteínas, esas cosas que se ven como balsas que llevan cosas de un lado para el otro. Pero el video muestra aún más ingresando hacia la célula.



Se ven las estructuras del citoesqueleto, las proteínas motoras que llevan vesículas de un lugar al otro. El núcleo expulsando cadenas de ARN que se plegan como "pulseras" en donde giran los ribosomas, ensamblando proteínas. Vemos las mitocondrias, los retículos endoplasmáticos, y el aparato de Golgi empaquetando vesículas para su expulsión en al exterior a través de la membrana plasmática. 



Todo este proceso, sólo por que el linfocito detectó una irregularidad en medio de su "inspección", y tuvo que salir a buscar acción. Al final vemos a nuestro soldado escurrirse a través del tejido, para ir en búsqueda de aquello que llamó su atención y tomar medidas al respecto. 



Esto sucede una enésima cantidad de veces en nuestro organismo, dentro de una incontable cantidad de células de una décima de micrómetros cada una, cada vez que se detectan intrusos o brechas  donde alguna célula oportunista pudiera colarse y causar desmanes. Genuinamente asombroso de ver. 


Buen lunes!

lunes, 28 de enero de 2013

La Neurobiología de los Zombies


Mucho se habla sobre los errores de la ciencia ficción, de los datos científicos omitidos película tras película para lograr una trama más "interesante". He aquí que un científico no se encarga de corregir a las inexactitudes, sino de intentar esbozar cómo sería un zombie hablando desde una perspectiva neurobiológica. Cosa rara, ¿no? Pero interesante de leer. 

Vale decir que esta hipótesis de funcionamiento cerebral está hecha por el Dr Steven c. Scholzman, asistente de psiquiatría en la Escuela Médica de Harvard y según dice el artículo que estoy traduciendo "la mayor autoridad en lo que refiere a la neurobiología de los muertos vivos". El señor en cuestión ha esbozado un artículo en un falso journal médico sobre una plaga zombi, a la cual llama Ataxic Neurodegenerative Satiety Deficiency Syndrome...dicho en castellano" Síndrome Atáxico- Neurodegenerativo de Deficiencia de Saciedad".

Scholozman comenzó con una búsqueda de datos sobre el tema encerrándose a ver películas, leer cómics y coleccionar muñequitos de zombis  analizando literatura y material audiovisual, para luego cotejar la información con la medicina de manual y diagnosticar al zombie. 



El Cerebro del Zombie





Lóbulo frontal:

El lóbulo frontal es esa parte del cerebro que procesa la información, podríamos decir que es la que administra el flujo de información que procesan las demás áreas y las coordina, permitiéndonos planificar y secuenciar nuestras acciones, mantener la atención fija en las tareas y resolver problemas abstractos. Tiene varias "secciones" encargadas de cumplir tareas, entre ellas están:


  • El área precentral: Se ocupa de diseñar los movimientos voluntarios del cuerpo, teniendo en cuenta las sugerencias de otras áreas cerebrales, y de dar la orden de que se ejecuten. Así también, almacena el listado de movimientos programados en experiencias pasadas. 
  • Campo Ocular Frontal: Se encarga de los movimientos voluntarios de los ojos, y depende del estímulo visual.
  • Área de Broca: Mediante su conexión con el área motora, está involucrada en la formación de las palabras habladas. Sin este área funcionando, se produce una afasia de expresión, es decir, se pierde la capacidad para producir lenguaje hablado. 
  • Corteza prefrontal: Está vinculada con la personalidad y la regulación de la sensación emotiva y las acciones que tomamos a consecuencia de esos sentimientos, e interviene en el proceso de atención. Si esta zona no funciona correctamente la persona puede tener un cambio abrupto de personalidad de caracter depresivo [reducción de la espontaneidad, pérdida de iniciativa, indiferencia afectiva, escasa emotividad e interés social], o bien, de caracter psicopático [dificultad para reducir la velocidad de movimiento, conductas inapropiadas, indiferencia por los demás y desinhibición] Como anédota médica, podemos mencionar a Phineas Gage, un hombre cuya personalidad cambió drásticamente al sobrevivir un accidente en el cual una barra de metal atravesó su cráneo, dañando permanentemente su lóbulo frontal. 


Bien sabemos que los zombies pueden vernos y sentirnos [estímulo que gatilla la necesidad de perseguirnos para pegarnos un tarascón a la primera oportunidad], pero carecen del funcionamiento correcto del lóbulo frontal que les permitiría juntar todos los estímulos para calmarse un segundo, pensar en frío y planear una estrategia para darnos caza. Como Scholzman concluye en su artículo, el lóbulo frontal de los zombies sólamente escucha al tálamo, y el resto de sus funciones se encuentran acotadas. 



La Amígdala y la Corteza Cingulada Anterior 


La amígdala es la estructura cerebral encargada de procesar las emociones y almacenar un "historial" de reacciones emocionales pasadas, y además, está relacionada con la capacidad de almacenar información en la memoria asociándola con recuerdos del estímulo y en la consolidación de la memoria: cuanto más carga emocional tiene el evento a recordar, más proclive es la amígdala a reaccionar frente a esta información almacenándola. 




Una amígdala dañada es incapaz de procesar las emociones y sobre todo, es incapaz de adquirir una "conciencia del miedo", es decir, es incapaz de reaccionar evitando un estímulo que en ocasiones anteriores ha resultado dañino o desagradable. Además, la incapacidad de tener una "vista previa" de aquello que pudiera suceder frente a estos estímulos gatilla una excesiva agresividad hacia los objetos y seres que lo hayan causado. Para más detalle, ver Síndrome de Klüver-Bucy. 

En conclusión: Un zombie, teniendo un lóbulo frontal disfuncional estaría gobernado una amígdala alterada, a merced de emociones básicas como, por ejemplo, la ira. 




Hay precedentes en la naturaleza: un cerebro de cocodrilo, por ejemplo, es mayormente manejado por la amígdala. Estudios científicos han confirmado esto realizando lesiones en la amígdala de especímenes animales, cuyo resultado fue una disminución en la respuesta de ataque y retraída que se correlaciona directamente con la cantidad de daño que se presenta en esa zona del cerebro. [Cito textualmente] "en pocas palabras, cocodrilo sin amígdala no es un cocodrilo". Schlozman argumenta: "no deberías enojarte con un zombie, eso sería como enojarte con un cocodrilo", agregando que el delicado balance entre lóbulo frontal y amígdala "es lo que nos hace humanos".


El balance entre lóbulo frontal y amígdala es mantenido por la corteza cingulada anterior, que modula y amortigua la excitabilidad de la amígdala mientras se comunica con el lóbulo frontal. Entonces, cuando la amígdala se sobreexita por el miedo, la furia o la lujuria, la corteza cingulada anterior "se interpone", dándole tiempo al lóbulo frontal para pensar todo antes de mandar la señal a la corteza motora para que actúe acorde a esos impulsos.

Un zombie tendría una corteza cingulada anterior disfuncional, volviéndola inútil para amortiguar emociones primarias. El resultado? HIPER AGRESIÓN .



El cerebelo y el Ganglio Basal

Este apartado comienza con un debate sobre "28 days later", conocida en castellano como "Exterminio". 
La discusión es: ¿Pueden considerarse los infectados de "Exterminio" como zombies?

Scholzman dice que no. En la película se observa que los infectados poseen algún tipo de función de la corteza que es lo suficientemente alta como para que cazen humanos. Calando fino, los falsos zombies en "28 days later" tienen fluidez de movimientos: pueden correr, saltar, escalar, y rápidamente cambiar de dirección y de acción.  En cambio en películas tradicionales de zombies, los afectados no pueden realizar dichas funciones.


Claramente los zombies sufren de disfunción del cerebelo y del ganglio basal. Esas Partes del cerebro son las que hacen que la fluidez de movimiento sea posible. El ganglio basal nos ayuda con movimientos coordenados, mientras que el cerebelo nos ayuda con el balance. De hecho, si se lee sobre la degeneración cerebelar [ataxia], los síntomas encajan con el modo de andar de los zombies: "un paso largo, inestable, tambaleante, usualmente acompañado con una oscilación hacia adelante y atrás en el tronco del cuerpo"



Neuronas Espejo


Esto es reciente, estudios de vanguardia en el campo de las neurociencias. Schlozman describe la teoría de las neuronas espejo como "un modelo neurobiológico para la empatía, el cual sugiere, de una manera muy esperanzadora, que podríamos de cierto modo conectarnos entre unos y otros". Hay regiones del cerebro encargadas de responder en las interacciones sociales en las cuales nosotros, como espectadores, llegamos a compartir experiencias de otros: eso es la empatía.

Según publicaciones de la European Science Foundation, las neuronas espejo se accionan cuando estamos observando y realizando ciertas tareas, así como otras neuronas espejo pueden activarse cuando se experimenta una emoción particular y cuando se observa a otra persona experimentando la misma emoción.

Agrego por mi parte un ejemplo: A quién no le ha pasado ver por ejemplo, una foto de un accidente o una herida determinada y sentir esa "impresión"? ¿O ver otra persona sintiendo dolor y sentir una sensación de dolor uno mismo?

De esta manera, el especialista hipotetiza que las hordas de zombies atacan sin ningún intento de retroceso o resguardo a pesar de que los humanos estén despedazando a sus "compañeros" de ataque, y esto se debe a que los zombies no tienen empatía. Al no poder "ponerse en el lugar del otro", no se asustan, no sienten temor de ser heridos, ni se encolerizan al ver cómo despedazan a otro zombie ni piensan que ellos mismos podrían ser atacados de igual modo ni se auxilian entre sí. 

Schlozman sufiere que las neuronas espejo explican a su vez la popularidad del género de películas zombies entre nosotros. Mientras miramos esas películas, "nos damos el permiso de mirar a estas cosas que se ven como humanos, pero que no son humanos, lo cual nos da la libertad completa de volarles la cabeza sin culpas". En otras palabras, dejamos de lado la culpa de repartir violencia gratuita, le damos una vacación a nuestra empatía, y dejamos que nuestro cerebro de cocodrilo se libere.



El Hipotálamo Ventromedial



En las películas, los zombies siempre tienen hambre, no importa cuántos actores de reparto se coman. La explicación más posible, es que los zombies no tienen un hipotálamo ventromedial correctamente funcional. Esta región del cerebro te deja saber cuándo comiste suficiente. El resultado, es la hiperfagia: comer y comer, pero nunca sentirse satisfecho. 

Esto nos lleva a una respuesta bastante asquerosa: Si los zombies están constantemente comiendo, ¿cómo es que nunca defecan?

Schlozman no tiene una respuesta para esto, pero sí una teoría: quizás los muertos vivientes están constipados. Quizás los cólicos sean la explicación para el porqué de los gemidos constantes de los zombies :)


Fuente: http://io9.com/5286145/a-harvard-psychiatrist-explains-zombie-neurobiology